Esta tarde asistí al Concierto de Management de Aden (por cierto, una metodología de conferencia muy positiva y diferente a lo que por lo general asistimos o estamos acostumbrados) con dos conferencistas realmente impresionantes, aquellos que te hacen no solo reflexionar sobre tu vida pero además te hacen sentir incómodos sobre la forma en la que haces las cosas con el objetivo de cambiar y hacerlo mejor. Aquí, unos pensamientos que nos dejaron Roberto Rabouin y Emilio Duró.

Una de las preguntas más frecuentes que nos hacemos en la vida es ¿cómo puedo ser más feliz? ¿que debo hacer para ser más feliz? Por lo general, lo más frecuente que acompaña esta pregunta es “si tuviera más dinero, sería más feliz”. Pero, porque con tantos millonarios alrededor del planeta, la humanidad no es que sea más feliz.

Uno de los lugares donde menos optimismo encontramos es en el mundo empresarial. Casi el 30% de los empleados de las empresas dicen odiar a su jefe y más del 60% dicen tener una relación negativa o indiferente con él. Además, sólo el 31% de los colaboradores están comprometidos con su empresa. Mientras tanto, miles de gerentes están buscando soluciones e invirtiendo millones en recursos para solucionar este problema, pero son incapaces de cambiar el elemento clave, que además de ser gratis es contagioso: SU ACTITUD. “Esperan que el empleado se comprometa y tenga con la empresa la relación de matrimonio, pero le ofrece sexo pagado por hora”.

Varios estudios hechos a directores y emprendedores exitosos muestran resultados sorprendentes: líderes positivos y con actitudes optimistas mostraban seguidores más leales y entre un 60 y un 100% más productivos. Y es que las las actitudes positivas al final se muestran en acciones; acciones que logran sacar lo mejor de uno mismo y de otros. Para ello hay que ir hasta el día a día para implementarlo: si el gerente quiere que sus empleados sean proactivos, no pueden despedirlo o castigarlo cuando se equivoca. Si la empresa no promueve usar la creatividad y las nuevas ideas para solucionar problemas (y en su lugar castiga), ¿cómo espera que las personas quieran actuar para crear una mejor empresa, más eficiente, y con mejores resultados?

Para algunos, la solución está en lograr motivar lo suficiente y constante para lograr que su colaborador querrá comprometerse del todo a la empresa. El problema es que esto dura solo unos pocos meses para luego volver al mismo empleado desmotivado. La solución: contratar a personas con actitudes positivas y auto-motivadas. Las aptitudes se pueden enseñar, las actitudes no. Aunque sí somos personas que aprendemos por imitación, por lo que podemos decir que con líderes positivos, logramos atraer seguidores positivos a imitar ese comportamiento.

Al final del día, la felicidad es una forma de pensar y no de sentir. Las mismas circunstancias en la vida serán vistas y percibidas de manera distinta por dos diferentes personas. Un optimista tiene más probabilidades de sacarle lo mejor a una situación negativa, y por otro lado, un pesimista se adelanta a pensar lo peor de una situación que aun no ha ocurrido.

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Así que, si quieres ser una persona más feliz, propóntelo. Mira tu vida desde otro ángulo, desde alguien que tiene mucho y desde alguien que consideras que tiene poco. El dinero no le elimina los problemas, solo se vuelven otros; y por lo general más complejos de los que tienes ahora. Piensa sobre si sólo tuvieras el día de mañana para vivir, ¿cómo lo aprovecharías? ¿qué harías? ¿con quién te gustaría compartirlo?

“La felicidad consiste en tener algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar”

A ti, ¿qué te hace feliz?

¡Mucho éxito!

Catherine de Batres

QueBuenCurso.com

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